Mary Shelley tenía dieciocho años cuando se le ocurrió la historia, en el verano de 1816 en Villa Diodati, a orillas del lago de Ginebra, donde Byron propuso a sus invitados que cada uno escribiera un relato de fantasmas. Tenía veinte cuando Frankenstein o el moderno Prometeo se publicó, en enero de 1818, sin firma. De aquella apuesta de sobremesa salió el libro que suele señalarse como el punto de partida de la ciencia ficción.
La historia la cuenta Victor Frankenstein, un estudiante de Ingolstadt que descubre cómo dar vida a la materia muerta, lo hace, y en cuanto la criatura abre los ojos sale corriendo de la habitación. Todo lo que viene después —el abandono, las muertes, la persecución hasta el hielo del Ártico, donde el explorador Robert Walton recoge el relato de Victor y se lo transmite por carta a su hermana— nace de ese primer gesto de cobardía. En Mirrow puedes leerla completa y gratis online, en texto de dominio público y sin descargar nada.
¿Cuánto se tarda en leer Frankenstein?
Es bastante más corta de lo que suele imaginarse la gente: alrededor de 75.000 palabras y poco más de veinte capítulos, más las cartas del marco narrativo. A ritmo normal, entre 7 y 9 horas de lectura. Se puede despachar en un par de tardes largas.
La numeración de los capítulos cambia según la edición: la de 1818 va en tres volúmenes y reinicia la cuenta en cada uno, mientras que la revisión de 1831 los numera del tirón. Si comparas ediciones y no te cuadran los números, es por eso.
¿Frankenstein es el monstruo o el científico?
Es el error más repetido del mundo y conviene quitarlo de en medio antes de empezar: Frankenstein es el apellido del creador, Victor. La criatura no tiene nombre en toda la novela; Shelley se refiere a ella como «el ser», «el demonio» o «el desgraciado». Que hoy llamemos Frankenstein al monstruo viene del cine de los años treinta.
Y ya que estamos: en el libro no hay tornillos en el cuello, ni ayudante jorobado, ni rayo cayendo sobre un laboratorio. Todo eso es de la película de 1931. Shelley evita a propósito explicar cómo se da la vida —no quiere darte la receta— y su criatura no gruñe: habla con una elocuencia perfecta, aprende leyendo a escondidas y suelta el mejor discurso del libro.
1818 o 1831: qué edición estás leyendo
Shelley revisó el texto para la edición de 1831 y no fue un retoque menor: cargó las tintas sobre el destino, dejó a Victor algo menos responsable de lo que hace y cambió detalles de los personajes, como convertir a Elizabeth de prima suya en huérfana adoptada. La de 1818 es más cruda y es la que hoy suelen preferir los estudiosos; la de 1831 es la que más se reeditó durante el siglo XX y lleva la introducción en la que Mary Shelley cuenta lo de Villa Diodati. Si no vas a hacer un trabajo de clase, cualquiera de las dos te sirve.
Cómo se lee en Mirrow
El texto va dentro del lector inmersivo: puedes ponerle de fondo uno de los 32 ambientes de vídeo en 4K —un paisaje de montaña nevada le pega bastante al tramo alpino y al final ártico—, dejar sonando piano o clásica en Mirrow Radio y ajustar tipografía y tamaño a tu gusto. El progreso se sincroniza entre dispositivos, así que puedes empezar en el ordenador y seguir en el móvil por donde ibas.
Se lee en el navegador, sin descargar nada. Al ser dominio público, es gratis.
Preguntas rápidas
¿Es legal leer Frankenstein gratis online? Sí. Mary Shelley murió en 1851 y la novela está en dominio público desde hace mucho, así que leerla y compartirla es libre.
¿El Frankenstein de Mirrow está completo o es un resumen? Completo, de la primera carta de Walton al final en el hielo, sin abreviar ni adaptar.
¿Está en español o en inglés? En español. Mary Shelley lo escribió en inglés, así que lo que lees aquí es una traducción al castellano, no el original.
Léelo gratis en Mirrow
La novela completa, en un lector inmersivo con atmósfera de vídeo y sonido.
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